Sin sorpresas. Sin improvisación. Cada proyecto sigue el mismo proceso: claro, ordenado y con todo acordado por escrito antes de empezar.
Todo empieza con una visita presencial. Sin compromiso y sin coste. Venimos a ver el espacio con nuestros propios ojos porque creemos que un buen presupuesto no se puede hacer por teléfono.
La visita no te compromete a nada. Es solo para que tomemos decisiones con información real.
En menos de 48 horas recibes un presupuesto escrito con cada partida desglosada. El precio que aparece es el precio que pagas. Sin añadidos de última hora, sin "extras no previstos".
Si tienes dudas sobre alguna partida, te lo explicamos con toda la calma que necesites antes de firmar nada.
Una vez aceptado el presupuesto, fijamos fecha de inicio y te explicamos exactamente cómo preparar el espacio. Nada de sorpresas el día que llegamos.
Si necesitas ayuda para retirar muebles, podemos coordinarlo. No te dejamos solo en la logística.
Trabajamos con respeto por tu espacio. Cubrimos muebles y zonas adyacentes, utilizamos maquinaria de bajo polvo y mantenemos el espacio ordenado al terminar cada jornada.
Si surge algo imprevisto durante la obra, te lo comunicamos antes de tomar ninguna decisión por nuestra cuenta.
Cuando terminamos, hacemos una revisión final juntos. Recorres el espacio, compruebas cada detalle y nos das el visto bueno. Solo entonces firmamos el acta de fin de obra y entregamos la garantía.
No cobramos el trabajo hasta que estás 100% satisfecho con el resultado.
El presupuesto que firmamos es el precio que pagas. Sin sorpresas ni partidas que aparecen al final. Todo queda escrito antes de empezar.
Hablas con quien hace el trabajo. Cualquier duda, cambio o imprevisto lo gestionamos directamente. Sin centralitas ni mensajes que se pierden.
El plazo acordado es el plazo que cumplimos. Si hay alguna circunstancia excepcional, te avisamos con antelación y te proponemos una solución.
Trabajamos en tu casa o tu local. Lo tratamos como si fuera nuestro. Cubrimos, protegemos y dejamos el espacio limpio al terminar cada día.
La garantía no es una promesa oral. Es un documento escrito que te entregamos al terminar, con las condiciones claras y sin letra pequeña.
Si tu suelo no necesita lo que creías, te lo decimos. Nunca venderemos un servicio innecesario ni inflaremos un presupuesto por encima de lo que el proyecto requiere.
Todos nuestros trabajos incluyen garantía de instalación por escrito. Si aparece cualquier defecto imputable a nuestra ejecución, lo reparamos sin coste adicional.
Medimos la humedad del subsuelo antes de instalar. Si las condiciones no son las adecuadas, te lo decimos y esperamos a que estén correctas. No instalamos sobre un subsuelo con problemas.
Una vez terminado el trabajo, seguimos disponibles. Si pasados meses notas algo que no estaba en el estado de entrega, llámanos. Volvemos a verlo sin cobrar la visita.
Te explicamos exactamente cómo cuidar tu suelo según el acabado elegido: qué productos usar, cada cuánto y cómo actuar ante manchas o golpes. Sin coste extra.
Llevamos más de 25 años en el sector. No construimos proyectos, construimos relaciones. La mayoría de nuestros clientes vuelven, o nos recomiendan a familiares y amigos. Ese es el mejor indicador de que hacemos las cosas bien.
Empezar con una visita gratuitaLos plazos varían según la superficie y el estado del suelo. Estos son los tiempos habituales para que tengas una referencia antes de hablar con nosotros.
Para superficies de 80–150m². Incluye preparación de subsuelo y acabado final.
Incluye tiempo de secado entre capas. No puedes pisar el suelo durante el proceso.
Dependiendo del tamaño y del tipo de reparación. Puede hacerse en un solo día.
Incluye estructura soporte y acabado. Condicionado por la meteorología.
Sin compromiso. Venimos, evaluamos y te damos un presupuesto cerrado en 48 horas.